Compositores

Sofía Martínez

Vitoria-Gasteiz, 1965

Nacida en Vitoria en el año 1965, Sofía Martínez se formó en su ciudad natal en torno a las clases de Carmelo Bernaola, cuando el irrepetible músico aceptó hacerse cargo del Conservatorio de Vitoria y marcó toda una época, actualmente, ¡ay!, irreconocible si no fuera por la memoria que aún conservan los que allí recibieron su primer gran estímulo creador y pasean su madurez por el panorama de la música española.

Tras esa etapa inicial vitoriana (fundamental, sin duda, pero necesitada de otras experiencias internacionales para asentar una carrera compositiva extensa y significativa), Sofía Martínez viajó a París donde amplió estudios con figuras de la talla de Emmanuel Nunes o Marc-André Dalbavie, ejerció la docencia y se familiarizó con una vida musical altamente competitiva.

Si el periplo parisino ha sido intenso y amplio (alrededor de una década, la de los noventa, ha pasado Sofía en París, con intermitencias), pronto sintió la llamada de Italia; allí pasó el final del siglo XX, residiendo durante el año 2000 en la Academia de España como becaria. Un par de años más tarde, Sofía trabajó una temporada en Venecia, tras lo cual pasó un nuevo periodo de tiempo entre París y Madrid y, finalmente (y por ahora), la compositora vitoriana vive y trabaja en Vitoria.

Sofía Martínez es autora de una obra musical cuidadosa y, con frecuencia, secreta en su expresión más íntima, aunque, paradójicamente, muy comunicativa para el público.

Subyace en su música mucho de la disciplina severa de un estructuralista como Nunes, pero entreverada de colores que parecen aludir a sus conocimientos de la música espectral francesa. Y, sin embargo, se trata de una música de una notable personalidad. Como señala el compositor y musicólogo francés Jean-Marc Chouvel, Sofía: liga su vocación de compositora a una escucha eminentemente delicada y personal que extrae del mundo. Y es esa escucha la que nos transmite, una escucha que permanece milagrosamente maravillada.